El neoprene –según el nombre técnico de DuPont, su productor original– es un líquido que, sometido a varios procesos, queda transformado en panes de una espuma elástica con burbujas de nitrógeno en su interior. Este pan es cortado en planchas como si fuera un pan lactal de distintos espesores (generalmente de 1 a 9 mm) y es lo que se denomina neoprene crudo. El proceso se completa con el pegado de diferentes tipos de tela en una o en ambas caras para darle resistencia, color (el neoprene crudo es negro) y facilitar el deslizamiento a la hora de vestirse. También existe una variante con la cara externa lisa, sin tela, y corresponde a las dos planchas del borde del pan original (para seguir con la comparación, son las dos tapas del pan lactal). Lo último en materia de pegados (bondeado) es el uso de materiales elásticos muy finos sobre la superficie cruda, para dar terminaciones como el mesh (piel de tiburón) y el glide (liso brillante). Esto puede ir tanto del lado externo para mejorar el deslizamiento en el agua y evitar el efecto de dispersión térmica que provoca la tela mojada, como en el interno para asegurar la estanqueidad. Finalmente, viene el pegado y el cosido de las partes. Vale aclarar que además del neoprene producido por Du Pont hay uno de origen japonés fabricado por la empresa Yamamoto.
Las dos caras del neoprene
Además de los tradicionales forros en Lycra, nailon y el plush interior, está el mesh, que consiste en un film negro en forma de pequeñas escamas que se pega sobre la cara externa del neoprene crudo para mejorar el deslizamiento en el agua y la resistencia a los cortes. El glide, por su parte, es un revestimiento liso de teflón que, por afuera, mejora la hidrorrepelencia, y por dentro hace más confortable el colocárselo. Se usa mucho en cuellos y donde se busque una buena estanqueidad. El titanio que se aplica en doble lámina debajo del forro ayuda a conservar la temperatura y es de color plateado (ver diagrama).
Por último, está el neoprene chicle dirigido casi exclusivamente a la pesca subacuática. Su denominación nace cuando Alessandro Picasso –el veterano fabricante de trajes– presentó sus modelos y mostró su elasticidad inflando con la boca una de las mangas como si fuera un chicle-globo. Se trata de láminas de neoprene crudo liso por fuera con revestimiento mesh, glide o crudo y por dentro de titanio.
Elección del traje
En los catálogos los conjuntos están bien diferenciados, pero esto no siempre ocurre en los comercios o en el conocimiento del vendedor. Pero hay notables diferencias. Una cosa son los trajes para actividades de superficie, como el windsurf o el wakeboard, y otra para el buceo con scuba y la pesca submarina. Por lo general, esta confusión se da con mayor frecuencia con los modelos monopieza que tienen un cierre posterior y son muy parecidos. Suele verse buceadores en aguas cálidas usando equipos para actividades de superficie. Mientras el mar esté a más de 23ºC, esos trajes cumplen con el cometido, pero por debajo de esos valores es para llevarse una desagradable sorpresa.
El neoprene para superficie no está desarrollado para soportar la compresión a que es sometido por la presión al sumergirse. Por eso es importante reconocer un monopieza diseñado para una u otra actividad, ya que las marcas usan para ambas el mismo logo.
Cómo reconocerlo
El primer punto a tener en cuenta es el peso. Esto es: a igual espesor y talle, un traje de buceo pesa bastante más que uno destinado a superficie, porque el neoprene tiene burbujas más chicas ya que es un material que ha experimentado un precomprimido en su fabricación. Los materiales desarrollados para las otras actividades son menos densos, o sea macrocelulares con respecto a los de buceo (microcelulares). Esta diferencia evita que pierdan mucho espesor cuando la presión aumenta.
Otra diferenciación son los accesorios que se ofrecen con el modelo. Por lo general los trajes para actividades en superficie no tienen accesorios específicos o son claramente para deportes náuticos. En cambio, los de buceo poseen cascos con bordes de neoprene liso para una mayor estanqueidad, faldones para cerrar bien por debajo del mono, shortys que combinan de forma superpuesta con el monopieza y tienen el cierre del lado opuesto para provocar lo que se llama efecto laberinto, y los cierres no estén uno encima del otro, lo que provocaría mayor rigidez en ese punto y facilitaría la entrada de agua.Por eso, si se bucea con frecuencia en aguas frías como en la Patagonia y se prefiere el uso de un traje húmedo por la mayor acuaticidad que brinda o por tener un presupuesto acotado, es importante saber que además del espesor de 7 mm el traje debe tener la menor cantidad de cierres de cremallera posibles.
Un principio fundamental dice que el traje de neoprene debe ser confortable en el agua. Es preferible sacrificar comodidad a la hora de vestirse que perder un excelente buceo por pasar frío. Un detalle importante en este aspecto es el casco incorporado. Hace tiempo que las marcas líderes ofrecen trajes con casco incorporado, porque de esa forma la estanqueidad que antiguamente se situaba en el cuello, por medio de un cuello seco se encuentra ahora en el faldón de neoprene liso, en el interior que rodea al rostro. Para que la estanqueidad sea efectiva debe ajustar, y es preferible sentir el ajuste del traje alrededor del rostro y no en el cuello, donde la sensación de asfixia por la presión le agrega tensión al estrés normal de toda inmersión y termina por arruinar el día y el buceo.
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